El Enemigo Interno


Entrada por: Alejandro Delgadillo

Hay una escena en la película Kill Bill vol.2 muy interesante, en donde el personaje Bill (David Carradine) utiliza una analogía basada en el comic de Superman para explicar su punto sobre identidad y percepción, siguiendo el mismo ejemplo tomemos a Spiderman.

Venom en su inicio, al poseer a Spiderman (Peter Parker) era un simbionte, un parásito que tomaba control sobre el cuerpo anfitrión y a cambio le aumentaba sus poderes. ¿Qué más —aparte de poderes— le brindó el simbionte a Spiderman? –Le brindó confianza.

Si aún no descubren el punto se los diré: Venom era la representación del ego.

El ego es el más grande estafador que se encontrarán en su vida, su estafa es sencilla: “Yo soy tú”.

Esconde los peores engaños de la confianza que podamos imaginar, porque no lo vemos, disfraza sus pensamientos como si fueran nuestros, sus sentimientos como nuestros, en algún punto creemos que somos nosotros.

El ego es la antítesis de este blog, no quiere fallar, ni siquiera intentarlo, ya que fallar significaría su muerte, y la necesidad de la gente para proteger su ego no tiene límites. Son capaces de mentir, engañar, robar o matar, hacer lo que sea necesario para mantener lo que se conoce como “fronteras del ego”; Una prisión que inhabilita la capacidad para reconocer la verdad.

La gente no tiene idea de que está en prisión, no conocen la diferencia.

Juan Quintanilla en su entrada ¡Ser emprendedor está de moda! menciona los motivos del hombre para llegar a emprender:

[…]buscar nuevos horizontes, hacer las cosas de un manera más eficiente y buscar seguridad[…]

Para lograr eso tenemos que tomar riesgos, tenemos que estar dispuestos a fallar, tenemos que vencer a nuestro único y verdadero enemigo, nosotros.

En la religión el ego se manifiesta como el diablo. Y nadie se da cuenta de lo inteligente que es el ego, porque aparece como el diablo de manera que podamos culpar a otro, pero ¿es realmente culpa de otro nuestro fracaso?

Creamos este externo imaginario, generamos un verdadero enemigo que se convierte en un peligro real al momento de intentar tomar riesgos.

El enemigo externo no existe, no importa lo que te diga esa voz en tu cabeza, es tu ego luchando por su vida.

Toda percepción de un enemigo es la proyección del ego como enemigo, en ese sentido se puede decir que nuestros enemigos externos los creamos nosotros.

Tu mayor enemigo es tu percepción interna, tu propio ego.

“El mayor truco del diablo fue convencer al mundo de que no existía” –Charles Baudelaire

Si creen que no existe ego en su ser, que son lo más humilde del mundo, están en una prisión creada por tu percepción interna.

¿Como descubrir a tu enemigo?

La próxima vez que se propongan realizar un proyecto personal, emprender en algún negocio, y sientan un terrible miedo a fallar, como si escuchan pasos en la oscuridad de quién viene a matarlos mientras se esconden en un rincón, si escuchan esa voz que grita: ¡Alto! ¡No! ¡No pueden fallar! Y no logren escuchar nada por los gritos ensordecedores en su cabeza.

Tomen un segundo… Respiren… No dejen duda en su mente y contesten las interrogantes una a una.

¿Para lanzarte a hacer algo tenés que tener algo de ego? –El ego es una ilusión, es un estado de comodidad completa, es la burbuja rosada que nos engaña haciendonos creer que no existe mal en el mundo, en un mundo donde somos la verdad absoluta.

¿Cómo creer que podes? –¿Como creer que no podes? Para descubrir que podemos hacer y que no, hay que intentarlo, hay que salir de nuestra zona de confort y arriesgarnos a perder, a fallar.

Tomar ese primer paso no lleva al caos, lleva a una calma completa, a una serenidad que solo un monje tibetano pueden alcanzar.

Escribo por experiencia, las interrogantes no serán siempre las mismas, depende de la situación y de la persona, como ejemplo les escribo las que salieron a flote antes de empezar este proyecto:

¿Sobre qué vas escribir?
¿Y si nadie te lee?
¿Y si solo escribís incoherencias, en tu cabeza suenan bien, pero eso es suficiente?

Recuerden que somos el anfitrión, tenemos el control, tenemos las herramientas para descubrir a nuestro enemigo y aún más importante, tenemos permiso para fallar.

¿Han experimentado algo similar? Me pueden dejar un comentario compartiendo su experiencia, escribirme a elalex@permisoparafallar.com o en twitter @AlDellx

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4 comentarios en “El Enemigo Interno

    • De hecho las citas son paráfrasis del libro The Final Years (Ernest Hemingway), en la película Revolver hacen referencia a esta obra como “The Road to Suicide”, ergo I was quoting Hemingway not Ritchie, but thanks for the feedback, much appreciated.

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